viernes, 25 de agosto de 2017


¿Qué son los japa malas y los mantras? ¿Cómo puedes escogerlos y utilizarlos en tu práctica de meditación?

El origen de los mantras
Según algunos sistemas de pensamiento Hindú, antes de la creación existía solo silencio. A través de él, circulaba el sonido primordial, la esencia del universo. Estos sonidos crean vibraciones, que se cree que son las vibraciones energéticas que crean toda la realidad. Cada sonido, también conocido como bijas, vibra con una energía particular y así crea su propia forma única de materia.
 Todos los bijas están conectados, así como todos estamos conectados de alguna forma, y se cree que los rishis, que son los grandes maestros de tiempo antiguos, tenían el poder de escuchar esos sonidos y los podían documentar. Ellos descubrieron que bijas específicos energizan ciertas partes del cerebro que pueden ser utilizados para acelerar el crecimiento espiritual, acercar más a la persona a Dios y también crear realidades diferentes. Los rishis utilizaron estos bijas como la esencia de las palabras y sonidos, que le llamaron mantras.
 Los mantras son sonidos tan poderosos que pueden actuar sobre el cuerpo, cambiando y reprogramando vibraciones que no estén en la frecuencia indicada (por ejemplo elevando patrones de pensamiento de baja vibración). Estos sonidos ayudan a las células a recordar y recrear la memoria original de un tiempo sagrado en que las células vibraban en completa armonía.
Los sonidos son vibraciones que crean estados específicos de salud. Cada vez que escuchamos una palabra, hay una reacción emocional en el cuerpo, piensa por ejemplo en la palabra madre, o amor o inclusive muerte. Tu cuerpo reacciona a cada palabra con diferentes emociones. Los mantras son palabras sagradas que afectan nuestro cuerpo físico y el sútil también. Nos ayudan a crear estados de paz, de armonía, acercarnos más a un creador universal, balancean los chakras y hasta afectan el aura.
Las meditaciones con mantras
Las meditaciones con mantras utilizan el sonido, descubierto por los maestros espirituales, para conectarnos con la esencia de nuestro ser. Son una combinación de sílabas sagradas que crean una energía que es capaz de afectar nuestro cuerpo físico, mental y espiritual. Nos transportan a nuestro ser esencial y además crean nuevos patrones de pensamiento en el cerebro.
Cuando utilizamos mantras para meditar, primero recitamos los mantras en voz alta, para que puedan ser escuchados, luego siguen un camino interno silencioso visualizando la garganta, el tercer ojo, el corazón, la energía vital y eventualmente todas las células del cuerpo.
 La ventaja de estos mantras es que si el mantra que escogiste es complejo y sientes que no puedes pronunciarlo correctamente, no hay problema, los dices como puedes, el efecto es el mismo.
 Es importante, en un principio, escoger sólo un mantra, no pasar de uno a otro, ya que el cuerpo tiene que tener tiempo para poder procesar y reaccionar a él. Te recomiendo hacer un mantra todos los días, por 10-15 minutos diarios, por 30 días. De esta forma podrás notar la reacción de tu cuerpo y el cambio en la frecuencia vibracional con ese mantra que escogiste.
Cómo escoger tu mantra
 No hay una forma correcta o incorrecta de escoger un mantra, hay muchos tipos de mantra porque hay muchos tipos de personas. Cada cuerpo responde diferente a cada mantra, por lo que tienes que escoger uno que vibre con tu frecuencia, el primero que te llame la atención, no por los beneficios que pueda tener (no lo analices con la mente), sino el que tu cuerpo escoja.
También es posible escoger una afirmación personal como tu mantra, como por ejemplo Yo Soy o tu nombre, también puedes escoger un mantra o de tu religión, como rezar avemarías.
Escoge un mantra que represente aquello que es más bello y sagrado para ti.
Algunos mantras comunes 
Estas son algunas ideas de mantras comunes, puedes buscar en internet más mantras y utilizar el que más te llame la atención, o bien utilizar mantras religiosos, tu nombre o una palabra como amor.
Sat Nam: Sat significa Verdad y Nam significa Nombre. Este mantra nos recuerda que nuestra esencia es la verdad, decir Sat Nam es como decir “reconozco tu naturaleza” o “reconozco la verdad en ti”.
Om Namo Lakshmai: Lakshmi es la diosa de la prosperidad emocional, financiera y emocional. Los mantras a ella traen riquesas a la vida y buena fortuna.
Om Tara: Tara representa la energía femenina, los mantras a ella evocan compasión, fuerza y sanación.
Om Namah Shivaya
Me inclino a Shiva, la Diosa de transformación que representa el máximo verdadero ser.
Meditación con los mantras y los malas
Probablemente has visto los diferentes malas (collares con semillas sagradas) en abundancia, en los útlimos años se han puesto “de moda” cómo u símbolo de la espiritualidad y cómo decoración.
Los malas, al igual que los rosarios, son un hilo circular con semillas o piedras sagradas, que se utilizan para contar la repetición de los mantras. En la tradición Hindú, los malas generalmente tienen 108 semillas o piedras.
 Según la tradición astrológica hindú, 108 es un número auspicioso y su número se ve representado en muchos de los símbolos astrológicos. Pero, los malas también contienen una semilla adicional, la número 109, que representa el centro del mundo y la realización de Dios. En esta semilla no se pronuncia el mantra, sino que se da gracias a quienes han contribuido a tu camino espiritual.
 Por lo tanto, cada mala es de 109 semillas, 108 de mantras y una para el gurú. También, en muchos malas encuentras una borla, o decoración de hilos, que representa una flor de loto de mil pétalos. Los malas también los encuentras en diferentes múltiplos de 108: 54 semillas, 27 semillas o 9 semillas, con el cual puedes utilizarlo varias veces hasta repetir los 108 mantras.
Cómo escoger, cuidar de tu mala y cuando utilizarlo
 Es importante guardar tu mala en una bolsa de algodón cuando no la estés utilizando. Recuerda que el mala es un objeto sagrado que contiene toda tu energía, es una representación de tu espiritualidad más sagrada, no es recomendado utilizarlo en público ni prestarlo.
 Ahora, si quieres usar malas en público, puedes tener varios de ellos y utilizar unos cuando estás en público, como decoración o como una representación de tu espiritualidad o tu intención y manteniendo los sagrados en casa, que son los que utilizas para tu práctica espiritual. No hay una forma correcta o incorrecta de utilizar tu mala, pero mi recomendación es guardar el más sagrado en casa para que no absorba la energía de otras personas.
Hay muchas opciones de malas y de diferentes materiales. Los más comunes son hechos de unas semillas pequeñas, que se llaman rudraksha (como el de la imagen), también hay de semillas del ábol de Bodhi o de otros materiales como el tulsi. También hay malas hechos de piedras preciosas, que tienen diferentes energías que afectan a nivel emocional y espiritual. Puedes investigar un poco sobre cuáles piedras son beneficiosas para tu intención y luego buscar un mala que las tenga, o simplemente hacer uno tuyo.
 Cómo utilizar los malas para meditar
Los malas se utilizan para ayudarte en la concentración durante la meditación, también sus piedras o semillas pueden ayudar a elevar tu energía, que junto con el mantra que elijas, puedes llevar tu práctica a un nivel superior.
  1. Escoge tu mantra e identifica tu intención (recuerda que tiene que ser algo siempre en positivo y que te ayude a crecer cómo persona).
  2. Debes meditar preferiblemente todos los días a la misma hora y en el mismo lugar (en lo posible).
  3. Sujeta el mala en la mano derecha, entre tu pulgar y el tercer o cuarto dedo (mira la imagen). Nunca utilices el dedo índice (el segundo) ya que este representa el ego.
  4. Comienza por la piedra principal (Dios), la número 109 (sin decir el mantra en ella), y luego con el pulgar vas avanzando lentamente en cada piedra y recitando el mantra en cada una.
  5. Completa todo el círculo y luego no pases por encima de la piedra 109 ni digas el mantra en ella, si no que te regresas en reversa para completar el círculo nuevamente.
  6. Puedes hacer uno o dos círculos del mala completos al día, dependiendo del tiempo que tengas.
  7. Puedes utilizar música si quieres, es opcional, pero recuerda de poner tu intención y consciencia cada vez que repites el mantra, no es bueno repetirlo en automático sin realmente poner tu intención en el.

Lak´es a la kim

martes, 16 de mayo de 2017



Los diez ladrones de tu energía - Dalai Lama
 
Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, los problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.
Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.
Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.
Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.
Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.
Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.
Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.
Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.
Suelta, deja ir una situación que te esté causando dolor, soltar muchas veces no es decir adiós sino gracias....
Dalai Lama

Lak´es a la kim


Cada uno con su destino .
 
Un samurai, conocido por todos por su nobleza y honestidad, fue a visitar a un monje zen en busca de consejos, no obstante, en cuanto entró en el templo donde el maestro rezaba, se sintió inferior, y concluyó que a pesar de haber pasado toda su vida luchando por la justicia y la paz, no se había ni tan siquiera acercado al estado de gracia del hombre que tenía frente a él. 
-¿Por qué me estoy sintiendo tan inferior? – le preguntó, no bien el monje hubo acabado de rezar. – Ya me enfrenté muchas veces con la muerte, defendí a los más débiles, sé que no tengo nada de qué avergonzarme. Sin embargo, al verlo meditando, he sentido que mi vida no tenía la menor importancia. 
-Espera. En cuanto haya atendido a todos los que me han buscado hoy, te daré la respuesta.
Durante todo el día el samurai se quedó sentado en el jardín del templo, viendo como las personas entraban y salían en busca de consejos. Vio como el monje atendía a todos con la misma paciencia y la misma sonrisa luminosa en su rostro. Pero su estado de ánimo iba de mal en peor, pues había nacido para actuar, no para esperar. Por la noche, cuando ya todos habían partido, insistió:
-¿Ahora podrá usted enseñarme? 

El maestro lo invitó a entrar y lo llevó hasta su habitación. La luna llena brillaba en el cielo y todo el ambiente respiraba una profunda tranquilidad. 
-¿Ves esta luna, qué bonita es? Ella cruzará todo el firmamento y mañana el sol volverá a brillar. Solo que la luz del sol es mucho más fuerte y consigue mostrar los detalles del paisaje que tenemos a nuestra frente; árboles, montañas, nubes. He contemplado a los dos durante años, y nunca escuché a la luna decir “¿Por qué no tengo el mismo brillo que el sol? ¿es que quizás soy inferior a él?” 
-Claro que no, -respondió el samurai,- la luna y el sol son dos cosas diferentes, y cada uno tiene su propia belleza. No podemos comparar a los dos. 
-Entonces, ya sabes la respuesta. Somos dos personas diferentes, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.
Lak´es a la kim

domingo, 2 de abril de 2017

Celtas


L O S  A N T I G U O S 


Para los celtas tribales, los antepasados estaban tan en movimiento como los vivos, como la mezcla de luces y sombras que proyecta una colina. Solicitaban de los antepasados guía, protección y favores, y éstos conocían las necesidades de la tribu, la familia y los individuos. La presencia de los antepasados significaba la sanación y la buena fortuna de las generaciones próximas.

Lak´es a la kim

A V A L O N


La Isla de Avalon ó Isla de las Manzanas es un lugar mágico, un portal a otra dimensión tras una espesa bruma dónde se erguían templos habitados por sacerdotisas que dedicaban su vida al servicio de la Diosa (Madre Tierra).
Avalon está estrechamente ligada a las novelas artúricas que narran como el gran rey Arturo Pendragon intentó que las dos religiones, el cristianismo y el paganismo, convivieran en armonía durante su reinado. Arturo estaba también vinculado con la religión de la Diosa por su relación directa con Morgana Le Fay, suma sacerdotisa de Avalon y medio hermana del rey y por su mentor quien le instruyó en la vieja sabiduría, el druida conocido como el Mago Merlin.
Los celtas la llamaban Ynis Vitrin o Inis Gutrin, isla de cristal. También es la isla radiante y la entrada a Annwn (El otro mundo). Se dice que Avalon viene de la vieja palabra bretona Aval (manzana) y es por tanto la isla de la manzanas.
Avalon es el Reino de la Transmutación donde los mundos se unen y confunden y solo los más avezados en los misterios pueden cruzar sin contratiempos. El mundo real está separado del otro mundo, el mundo de la vida después de la vida, el mundo de las hadas, el sagrado mundo del misterio de la Diosa donde el tiempo está fuera del tiempo, y el espacio contiene todos los espacios. La isla de Avalon es reducto del poder de la Diosa y de sus fieles. Reino del poder mágico que se oculta para no ser tocado por las huestes imparables del progreso…
Esta mítica isla que ahora es un retiro etérico se encuentra donde actualmente está el pueblo de Glastonbury en el sureste de Inglaterra. Entre sus colinas y planicies se intuyen las formas redondeadas de una mujer echada boca arriba, conocida como “La Dama de Avalon”.



Lak´es a la kim

jueves, 30 de marzo de 2017





CONTRATOS QUE NOS IMPIDEN SER LO QUE SOMOS
Alejandro Jodorowsky




Son una especie de “códigos” que están situados en lo más profundo de nuestras mentes en forma de creencias y de todo tipo de inhibiciones que nos paralizan. Cuenta Marianne Costa que en un momento de su vida escribió en un papel de pergamino: “soy una fracasada”. Después lo firmó con una gota de su sangre y lo enterró. En ese lugarplantó una bella flor y empezó a diseñar su realidad liberada de esa maldición. (Es un acto psicomágico, donde nos liberamos de esos códigos que recibimos de nuestra familia) Un contrato es un acuerdo entre dos partes que se comprometen a dar algo y a recibir algo a cambio. Pero no todos los contratos están sobre papel, ni siquiera son verbalizados, ni tampoco todos están en el plano de la consciencia. Más aún, como en el caso del nombre, hay contratos que aceptamos en desigualdad de condiciones porque se “sellan” en la más tierna infancia: el niño intuye que el incumplimiento implica no ser querido, lo que significa la muerte. Nuestro cerebro más primitivo nos dicta la orden de obedecer cuando la amenaza es ser expulsado del clan....

Lak´es a la kim

viernes, 24 de marzo de 2017

Metagenealogia : La pareja

Cuando se juntan dos personas, se juntan dos clanes y dos inconscientes familiares que piden ser sanados. Seamos los héroes y las heroínas que necesita nuestro clan.

¿Te has enamorado alguna vez? Seguro que en algún momento de tu vida has sentido las famosas mariposas en el estómago, nacidas del amor que sientes por tu ser amado. Pues tengo una noticia para ustedes: esas mariposas no eran más que información que estaba en resonancia con la información de su pareja. Dicho de otro modo, todo es energía y por tanto todo es información. Y la Ley de la Atracción, que es una Ley Universal, dicta que las frecuencias afines se atraen y se encuentran. Así, a modo de ejemplo, si vibro en una profunda desvalorización hacia mi persona, atraeré a mi vida personas y circunstancias que reafirmen eso, haciéndome ver lo poco que valgo, lo inútil que soy, etc. Pero volviendo a nuestro tema, debemos saber que detrás de ese enamoramiento entre dos, se encuentran sus respectivos clanes, de tres o cuatro generaciones cada uno y muchas historias de abusos, dramas, abandonos y secretos que esperan ser sacados a la luz para perdonarlos. Se trata, pues, de programas que se complementan y resuenan entre sí.
Hay muchas cosas que nos irritan de nuestra pareja. Curiosamente, la ceguera inicial, comúnmente llamada “enamoramiento”, no dura mucho tiempo y pronto vienen los problemas, los chantajes emocionales, las exigencias, los sacrificios y los consiguientes resentimientos. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde se ha ido la magia? ¿En qué nos hemos equivocado?
Bien, vamos a ir paso por paso. Para comprender a nuestra pareja, primero necesitamos hurgar en nosotros mismos. Vivimos en un mundo donde para poder vernos, necesitamos ver nuestro reflejo en un espejo, ¿verdad?  Pues lo mismo ocurre con lo que no se puede ver con los ojos, con lo que está en nuestro interior. Todo lo que veo en mi prójimo, está en mí. Tanto lo que me gusta, como lo que me disgusta. Y, como dije antes, no estamos solos. Hay todo un clan familiar cuya sombra se expresa a través nuestro. Esa sombra está formada por programas, creencias y mandatos inconscientes que se han ido heredando de generación en generación. No existe la casualidad, estamos con quien estamos para tomar conciencia de todo esto. Así, lo que más me molesta o me duele de mi pareja, de lo que hace o no hace, dice o no dice, me refleja tanto a mí, como a mi árbol transgeneracional, y en definitiva, es éste último el que elige la pareja por mí.
Sí, pensamos que nos casamos porque nos enamoramos, pero es nuestro árbol es el que escoge a la pareja perfecta para que podamos conocer las historias que esconde éste y sanar los traumas que han vivido nuestros antepasados. Siempre se trata de llevar luz a la oscuridad y de hacer aquello que nuestros ancestros no pudieron o no supieron hacer, llevando e integrando los recursos que les faltaron.
Como vemos, se trata de buscar las respuestas en nuestro árbol genealógico, que es como dice Alejandro Jodorowsky, “un mapa de tesoros” que guarda las respuestas que esperan ser encontradas. ¿No puedes tener hijos y no entiendes por qué? ¿Tu pareja te maltrata, pero no puedes dejarla? ¿Te cuesta encontrar pareja? ¿Los hombres te buscan solo para tener sexo contigo? ¿Las mujeres con las que te encuentras son todas infieles? ¿Tus parejas te abandonan? ¿Tienes relaciones sexuales que no deseas, pero te sientes obligado/a a tenerlas? Son solo algunos ejemplos de experiencias que viven muchísimas personas en sus vidas.
Las historias se repiten no para castigarnos, sino para trascender ese modo de vivir que nos hace daño y que inconscientemente, perpetuamos al dejarles el mismo legado a nuestros hijos, que harán lo mismo con los suyos. 
La metagenealogia  puede ser muy útil para acompañarnos a tomar conciencia de todo esto, ofreciéndonos ese análisis transgeneracional y ayudándonos a cambiar la información heredada que nos impide que seamos nosotros mismos. Se trata de llevar comprensión a nuestras vidas y liberar el juicio y la culpa que están pudriendo nuestro árbol. Ese es el verdadero perdón, comprender la vida de nuestros padres, abuelos y bisabuelos, comprendiendo que heredaron sus propios mandatos inconscientes de sus ascendientes y que nos dieron lo mejor que pudieron, entendiendo que ahora nosotros somos libres de hacerlo de otra forma mucho más sana y coherente.
Seamos los héroes y las heroínas que necesita nuestro clan. Seamos esa luz que pondrá fin a la oscuridad. Cada vez que tomamos conciencia, facilitamos que otros también lo hagan, y poco a poco, el mundo reflejará nuestro cambio interior. Comencemos por sanar la relación con nosotros mismos y transformemos el modo de relacionarnos con los demás.

Lak´es a la kim